Microhabilidades
MICROHABILIDADES
Es frecuente ver pues en las Organizaciones un grupo de actividades educativas destinadas a mejorar las “Habilidades Directivas” y que contienen temáticas como: “Liderazgo”, “Dirección de Reuniones”, “Comunicación Eficaz”, “Uso del tiempo”, “Negociación”, “Solución de Problemas”, o “Intervención en Conflictos”. Muchos alumnos asisten a cursos de desarrollo de habilidades directivas de estas y con frecuencia sienten una extraña sensación de “dejà vue”, de similitud entre habilidades diferentes.
Por otro lado, todos tenemos la sensación de que sabemos perfectamente cómo se debe llevar una Agenda para utilizar bien nuestro tiempo, sabemos que es la escucha activa, desarrollar un MAPN en negociación, saber lo que es un “distingo” en solución de problemas, y sin embargo, seguimos tan torpes como siempre cuando alguna conversación no sale como pretendemos, o cuando hemos de decirle a un “subordinado” lo mal que ha hecho su trabajo. Una de las contradicciones pues que sufren las llamadas “Habilidades directivas” es que se puede saber mucho de ellas y seguir sin desarrollar capacidades para mejorarlas en uno mismo. En un símil de restauración podríamos decir, que ser un excelente gourmet y distinguir el grado de perfección de una boullavaise, un cochinillo al horno, o un soufflé, no nos confiere la habilidad de saberlo hacer.
Las Microhabilidades se basan en elementos más simples, igual que las moléculas se componen de átomos, las Habilidades necesitan Microhabilidades para poderse llevar a término. Suelen fallar más frecuentemente porque necesitan hábitos específicos, comportamientos coherentes, y sobre todo porque se comportan en parte como las “destrezas”, requiriendo una voluntad y ejercicio notable.
Nuestro trabajo en estos últimos años se ha enfocado a descubrir parte de esas “Microhabilidades” presentes en las “Habilidades Directivas”, definirlas y elaborar una metodología para desarrollarlas.
Desde nuestra experiencia podemos afirmar que son perfectamente mejorables, que frecuentemente originan cambios, aunque requieren de una voluntad personal para desarrollarlas. Pero para compensar lo anterior, podemos afirmar que son generalmente sencillas de identificar y aprender, y que producen éxitos notables con poco esfuerzo, de forma que esos éxitos parciales animan extraordinariamente a los directivos a proseguir y completar pequeños aprendizajes operativos que les van a resultar útiles en muchos lugares.
Durante muchos años hemos oído a nuestros profesores comenzar sus cursos diciéndonos que no existen las recetas, en el sentido de que no hay formulas univocas que garanticen la consecución de un resultado y por tanto nada de lo que expliquen debe ser aplicado al pié de la letra. Eso no es tan cierto con las microhabilidades, sus formulas, ingredientes, suelen ser fijos y los resultados bastante seguros si se aplican con las proporciones, intensidad, y seguridad necesarios.
3. GRUPOS DE MICROHABILIDADES:
Autocontrol: Control de las emociones en situaciones de relevancia emocional, estrés, o conflicto.
Control de Conversaciones: Tácticas para llevar todo tipo de conversaciones a nuestros objetivos.
Microgestión: Tácticas para gestionar a equipos directos cotidianamente.
Microgestos: Técnicas para leer los gestos faciales, conscientes o inconscientes.
Seducción: Tácticas para atraer conceptualmente a otras personas.
Síntesis: Capacidad para resumir conceptos.
Exposición: Tácticas de explicación temática a auditorios.
Asertividad: Conductas orientadas a la solución de problemas.
Actualizado (Lunes, 18 de Enero de 2010 09:44)


