Teoría General del Sofrito
Teoría General del Sofrito y competencias asociadas
Profesores: Ferran Castellón y Carles Mendieta
Formadores de Formadores de Formadores
Por fin voy a independizarme y mi madre me está enseñando a cocinar, pero no tiene método y, contra todo modelo competencial conocido y reconocido, ha empezado, directamente, por una receta…. Y piensa seguir por otra, y por otra…. ¡Y así sucesivamente!
Yo, que he acabado mi segundo Master, esperaba, como mínimo, un curriculum claramente predefinido al estilo de:
• La cocina, tipologías y usos
- Historia de la cocina
- Del carbón al gas
- Almacenamiento de alimentos frescos, conservas y congelados
• Teoría general del sofrito
- Cebollas, puerros y otras bases
- Tomate si, tomate no...y ¿qué tomate?
- Los aceites y su influencia en el resultado final
• Génesis del cucharón sopero y otras herramientas de cocina
- El cucharón: origen del arte culinario
- Herramientas metálicas
- Herramientas de madera
- Ollas, cacerolas y otros recipientes
- Los Nuevos materiales en la cocina
También hubiera podido presentar un modelo con cuadros y flechas que me orientase:

Y sin duda, en la Universidad hubiese sido inconcebible iniciar ningún proceso de aprendizaje sin conocer las competencias que íbamos a desarrollar:
Competencia cognoscitivas
• Alimentación y salud
• Prevención de riesgos culinarios
• Maridaje de los alimentos
Competencias relacionales
• El mercado: Comprar bien
• Conocimiento de los gustos y deseos de los comensales
• Microhabilidades: Saber decir “está rico, rico, rico”
Competencias instrumentales
• Lavar los cacharros
• Práctica con aceites hirviendo
• Cocciones en cacerola
• Preparación y uso del horno
Pero mi madre no sabe de todo esto y me explica como le explicó a ella la abuela.
Me ha suministrado una lista que explica simplemente que cosas debo tener antes de empezar y como debo ir haciendo mientras cocino, y le llama “receta”.
Confieso que esto me preocupa, porque si en algo coinciden todos los profesores de un máster es en afirmar que “no existen las recetas” o que “las recetas no sirven”. Pero debo independizarme ya, así que asumo los riesgos e inicio mi primera comida.
Cuando empiezo a pelar la primera patata de mi vida; mi madre exclama, “Si dejas toda la patata en la piel, dame, dame,” Ha cogido el cuchillo y, con una precisión de cirujano ha mondado la patata. Voy a tener que practicar más y, para ello, comprar unos cuchillos especiales que he visto en Vinçon.
.-¡Te falta aprender un poco ¡- ha dicho.
Me ha extrañado esa expresión…No ha mencionado la palabra “competencia” ni “habilidad” … Yo hubiese dicho seguramente “-Estas bajo en competencia patatil” … o algo así. Pero que a mi edad y con dos masters aún me falte aprender…
He procurado pelar otra patata como ella decía, y me he fijado en que ella, curiosamente, miraba las pieles para observar si dejaba en ellas mucha o poca patata.
-¿Lo de la piel es un criterio o un estándar?- Le he preguntado.
Me ha mirado raro… y he seguido pelando por no contrariarla… La verdad es que cocina muy bien….
Pero esto no es lo peor, el colmo es ver como “mide los tiempos”.
A la pregunta ¿cuanto tiempo hay que freír la cebolla? o ¿cuánto tiempo más hay que esperar para que se pueda dar por frito el sofrito?. Jamás sus dimensiones de tiempo han sido medidas en minutos o segundos, pero tampoco en expresiones ambiguas… Siempre aparece una referencia a sucesos como:
“Hasta que la cebolla esté dorada” o “Hasta que el aceite se separe del tomate”… Yo pensé inmediatamente en mi asignatura de planificación de proyectos y le dije:
-…¿Son hitos?...- De nuevo una mirada fulminante, acompañada en esta ocasión de una frase lapidaria.
-¿Quieres aprender a cocinar o ya te bastan los masters?-
-Perdona…sigue- le contesto rápidamente.
Y seguimos…
También observo que mientras la cocción va haciendo sola, queda tiempo libre para poder hacer otras cosas… Me dedico a lavar las fresas y a cortarlas para preparar el postre y...”Se te está quemando el sofrito! ¿qué no lo hueles?”
-Si quieres hacer dos cosas al mismo tiempo no cocinarás nunca bien. La cocina requiere tiempo y solo cuando sepas mucho podrás hacer dos cosas bien a la vez...-
Me olvido pues de la productividad, de los perts y de las cadenas; esto va de otro rollo.
Y esto es francamente difícil, un poco más y lo destrozo todo de nuevo por la imprecisión del método de mi madre. Me ha dicho que ponga más agua en el cocido y cuándo me ha visto con la garrafa a punto de poner más agua ...”pero qué haces!, poner agua no es hacer el trasvase el Ebro!”
-Mira; aunque todo lo hagas bien, si una sola cosa te sale mal, es como si todo estuviese mal… No gusta y basta. Para el que come, ni el tiempo ni las cosas que hagas le importan, solo que le sepa bien y le guste. Alguna cosa mal y todo está mal.-
-¿Es injusto no?- le dije…
-Injusto o no, es así..¿Que más da?- ¿Lo has apuntado todo? –me dijo ella
-Sí mamá- le contesté
-Pues el próximo día lo harás tu solo y yo sólo vendré a probarlo- añadió a su vez.
Algo me hizo pensar en mi profesión… Los departamentos de formación, los masters y la forma de enseñar…pero me lo quite de la cabeza enseguida… había invertido doce años de mi vida en ello y un simple sofrito no me iba a hacer dudar de la forma en como me habían estado enseñando.
Actualizado (Lunes, 18 de Enero de 2010 10:49)


