Le Petit Prince
Querido Arturo:
En mi ultimo viaje al Sahara, acompañando a la expedición “Foca Monge”, encontramos hundidos en el mar cerca de la paya, los restos de un aparato, que recordaba un fuselaje de un antiguo avión.
Entre los restos, una pequeña carpeta con un texto que someto a tu consideración.
No es necesario que te diga lo que puede suponer si se tratase de lo que ya te comenté por teléfono, aunque por los tiempos que corren no hay que despreciar la posibilidad de un plagio.
Dejo en tus expertas manos el primer criterio.

El pequeño principe llegó a un planeta lleno de volcanes. De algunos volcanes salían en ocasiones largas columnas de humo. En ellos habitaban unos hombres, uno en cada volcán.
El pequeño principe se dirigió al primer hombre que encontró. Estaba dentro de un volcán, y parecía ocupado.
-Buenos días- dijo el pequeño Príncipe
-Buenos- contestó el hombre, continuando ocupado con su ocupación.
-¿Qué haces?- pregunto el pequeño pricipe.
-Trabajar- afirmó el hombre.
¿En qué trabajas?
-Fabrico humo- afirmó el trabajador sin dejar por un momento de seguir pareciendo ocupado.

-¿Y para que sirve el humo?
-No lo sé, pero esta empresa fabrica humo. Y tiene muchos clientes que lo compran.-
-¿Y para que sirve? Insistio el pequeño pricipe.
-Pregúntaselo a mi supervisor- contestó el trabajador indicando con la cabeza a la persona que ocupaba el volcán contiguo al suyo.
El pequeño principe se dirigió pues al supervisor… Sostenia una tabla con un cuadrante lleno de casillas y colores que iba rellenando con marcas.
-Hola. ¿Para que sirve el humo?- Preguntó
-No puedo contestarte de una forma sencilla. El humo es necesario, de hecho lo compra mucha gente.- Afirmo el supervisor.
-Mi trabajo es supervisar al trabajador. -
-¿Qué es supervisar?- Pregunto el pequeño Príncipe.

Es vigilar el cumplimiento de los programas de trabajo que me da el Jefe.- contestó el supervisor.
-¿Y es importante vigilar? Inquirió el pequeño Príncipe
-Por supuesto. Si no se supervisase, no se podría producir, y sin producción no hay humo que vender…. Los trabajadores no sabrian que fabricar…- Afirmo con convicción el supervisor.
¿Pero no fabricarían humo igualmente? Pregunto con inocencia el pequeño principe.
El supervisor hizo una ligera sonrisa y contesto: - Quizas mi Jefe te lo pueda explicar mejor que yo. El esta mas acostumbrado a explicarlo. Si me lo permites continuaré supervisando…- afirmó el supervisor enfrascándose de nuevo en su trabajo y consultando la planilla llena de cuadros con colores.
Así pues el pequeño Príncipe se dirigió al tercer volcan, donde estaba el Jefe del Supervisor.

-Hola. ¿Para que sirve el humo?- Preguntó el pequeño príncipe.
Es difícil de contestar a esa pregunta.- afirmo el Jefe. – Pero voy a intentar contestartela. Se trata de necesidades. Nadie necesita humo, pero haces un monton de anuncios sobre el humo, y pronto tienes gente que lo pide en las tiendas tiendas que nos lo piden a nosotros… Es un fenómeno que se llama “Creación de Necesidades”.
-¿Pero para que lo utilizan? – Volvio a preguntar el pequeño príncipe.
-Depende de quien lo compre, pero en general para su ego.- contestó el Jefe.
-¿El ego?-
-Sí, su imagen, su status, el humo les sirve para decir a los demás que tienen un nivel diferente.-
-¿El humo les sirve para eso?- preguntó el pequeño príncipe
- Indudablemente se trata de un producto elitista y nuestra organización lo suministra con precisión y calidad.- Respondió el Jefe.
-¿Organización?
- Habra visto que estamos divididos funcionalmente: trabajadores, supervisores, Jefes y Directores…-
-Sí, me ha llamado la atención esa acumulación. No entiendo bien para que sirven.- Contestó el pequeño prínipe.
-Se llama estructura y sirve para coordinar el trabajo de producción de humo, minimizando los costes-
-¿Tanta gente cuesta menos?- preguntó el Pequeño principe
- La estructura es necesaria-
-¿Porqué?
- Porque sí. Todos las escuelas de negocios del mundo lo enseñan así-
-¿Escuelas de Negocios?-
-Sí, escuelas donde se forman los Jefes de las Industrias.- argumentó el Jefe
-Pero esas escuelas se quedarían sin alumnos si dijesen otra cosa…- Reflexionó el Pequeño Príncipe.
-Nadie ha dudado del papel necesario de la estructura Organizativa.-
-¿En que consiste?
-En hacer planes y en llevarlos a término.-
-Si no fuese así ¿De que serviria hacerlos?-
-No te puedes imaginar la cantidad de planes que no se llevan a término-
-¿Y para que se hacen entonces?-
-Porque el trabajo de los Jefes es planificar.-
-No acabo de entenderlo- dijo el pequeño príncipe.
- Quizás nuestro Director pueda explicartelo mejor que yo.- afirmó el Jefe.
Y el pequeño príncipe se dirigió al cuarto volcán donde estaba el Director.
-Hola. ¿Que quiere decir ser Director?- Preguntó el pequeño príncipe.
-Los Directores Dirigimos.- Respondió un ocupadísimo Director.
-¿Mandan?
- No. Dirigimos; .. es diferente. Los Jefes Mandan, no dirigen. Los supervisores supervisan, no mandan ni dirigen….
-¿Entonces que es dirigir?- Insistió el pequeño príncipe
-Supone establecer la Misión de la Empresa y definir la estrategia.- Respondió el Director.
¿Misión?

-Sí la misión nuestra es “Producir un humo de calidad a un precio competittivo de forma que se obtengan beneficios con los que retribuir a nuestros accionistas.-
-Pero eso no explica que es el humo y para que sirve….- Respondió un poco molesto el pequeño príncipe.
-Lo suficiente para comunicarlo.-
¿Comunicar?- Pregunto de nuevo el pequeño Príncipe.
-Un director debe saber cómo comunicar. Es uno de los principales problemas de tener una estructura tan compleja. Los de abajo deben recibir las ordenes que doy rápida y exactamente.- Afirmó el Director.
-¿Y cómo se comunica?
-Es sencillo, yo informo a mi Jefe, éste instruye a su supervisor, que ordena a su trabajador… Por ejemplo….Voy a comunicar una orden…que ondeen una bandera verde…por ejemplo…- Dijo el Director esgrimiendo una sonrisa de confianza.
-Bien dijo el Pequeño Príncipe, disponiendose a observar.-
La ha sacado roja- dijo el Pequeño Príncipe.
-No es sencillo comunicarse, existen muchos impedimentos, muchos problemas tanto de emisión como de recepción… dijo el Director.
-Ya veo dijo el Pequeño Príncipe un tanto desilusionado.-
Por eso hemos puesto en marcha el PMC.
¿El PMC? Preguntó el Pequeño Príncipe
-Sí, el PROGRAMA DE MEJORA CONTINUA, para mejorar continuamente. ¿Qué te parece nuestra Organización? –Preguntó el Director.
El Pequeño Príncipe iba a responderle pero algo habia llamado la atención del Director y de nuevo estaba dando ordenes con su aparato. Esta vez un pequeño chorro de humo salió al espacio desde un vocán cercano.
Actualizado (Lunes, 18 de Enero de 2010 10:54)


